Poco puedo decir hoy pero no puedo dejar de expresar mi pena y dolor por la muerte de Alfonsín. Más cuando luego de tantos años veo tanta gente congregada en las calles para rendirle homenaje.
Dudo que muchos de nuestros políticos puedan lograr este fenómeno y se debió para mí a la honestidad y la lucha por sus ideas. Un hombre que no robó, que intentó e incluso se equivocó en algunos casos pero nunca dejó su bandera y siempre defendió a la nación.