Qué días complicados hemos vivido estos días, tal vez la esperanza porque termine este proceso me hace hablar en verbo pasado como si todo fuera a terminar.
Vamos a enumerar desde mi punto de vista lo que sucedió estos días:
1- Habló D’elía con un tono tan violento en sus declaraciones que generó repulsión en toda la sociedad. Tanto fue el revuelo que se generó a partir de las 8pm en todo el país protestas en la mayoría de las ciudades. Hay claramente muchos que dicen que no fue espontáneo sino que fue manejado por e-mail y mensajes de texto, sin embargo la gente salió a la calle y eso un mensaje de texto no te obliga a menos que tengas realmente mucha bronca acumulada.
2- Al día siguiente habló Nestor K. Una imagen patética de una Argentina que se estancó en el tiempo. Casi no amerita mayores comentarios la suma de cosas que ahí se dijeron.
3- La presidenta dio una nueva cadena nacional, volviendo a acusar a la prensa y otros, volviendo a acusar a los caceroleros pero envió un mensaje importante: “voy a enviar al congreso la resolución de las retenciones”.
Gloria! hasta ese momento había sido la primera pulseada ganada de la sociedad contra esta forma de gobernar, sin embargo conociéndolos uno sabe que alguna trampa puede haber escondida y así fue. Se envió una resolución que no permite discutir una ley sino que es aprobar o rechazar por completo el proyecto de ley pero que aún que se rechazara no generaría que se cambien las retenciones famosas.
Un nuevo engaño que no se cuál será la reacción del campo al respecto.
Hoy escuchaba a varios analistas y llego a la conclusión siguiente:
El problema de fondo es un tema de que la gente no quiere más esta forma de gestionar, esta forma de manejar al país, ese peronismo de la vieja guardia. La gente quiere otro proyecto.
Creo que discutir las retenciones no quiere decir que no se haga uso de la rentabilidad de la soja. Está claro que la soja tiene una rentabilidad impresionante y que de no encontrar vías para la administración de esta situación nuestro país dejará de ser agricultor y ganadero para ser un país del monocultivo lo cuál definitivamente no es bueno para nadie.
Está claro que hay que buscar un proyecto equitativo que no sólo distribuya la renta sino que también le haga bien al país, mejore su tecnología y su oferta de productos. Debemos decididamente trabajar en eso y el error es pensar que unas retenciones puestas de la noche a la mañana pueden solucionar el conflicto.
No sólo la plata de las retenciones se debiera utilizar en centros de salud, también se podría anunciar un plan concreto de pavimentación, iluminación, electricidad, gas, trenes, puertos etc. Si esos planes concretos existieran, bienvenidas serían las retenciones o cualquier otro gravamen impositivo.
El problema es cuando se dice que la plata se la quedan algunos pocos, y en realidad una vez que la plata entró a la caja del estado.. quien sabe no?.
Bueno, veremos que pasa en estos días.